En el blog anterior enlistamos algunos puntos que debes y otros que no debes hacer al pedir un crédito. El primer punto es No debas de más y compara.

No debas de más

Algo que nunca debes hacer es solicitar un crédito cuyos pagos sean superiores al 30 por ciento de tu ingreso mensual; recuerda que antes del pago de tus créditos debes tomar en cuenta tus gastos fijos como alimentos, renta de tu vivienda o pago de hipoteca, gasolina o transporte, colegiaturas, luz, agua, etc., además de destinar una parte al ahorro. 

Compara y evita FRAUDES

Antes de elegir un crédito, compara tasas de interés, gastos, comisiones, etc. Una institución financiera debe proporcionarte el CAT que es el costo total anual del crédito que estas solicitando; así, con este dato puedes comparar el costo total contra el de otra opción de financiamiento.

Nunca acudas a los “créditos milagro” donde prometen prestarte a tasas muy bajas y darte el préstamo rápidamente pero, antes de darte el préstamo, te piden uno o varios pagos para “garantizar” que te darán el crédito. Este es un esquema fraudulento al grado que, con esta fecha (16 octubre 2018) la Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros) ha lanzado su “Portal de Fraudes Financieros”, donde incluye a empresas que se ostentan como financieras; en esta portal puedes consultar si la empresa con que estas tratando tiene sospecha de ser fraudulenta.

Revisa que la institución a la que te diriges cumpla con la normatividad establecida y estén registrados ante las autoridades financieras y fiscales, de lo contrario, si llegas a ser víctima de un fraude, Condusef no podrá ayudarte.

En el siguiente blog, tocaremos el segundo punto de nuestra lista: Gasta a la medida de tus posibilidades.