En el Blog anterior “Qué no Hacer al Pedir un Crédito” te hacemos una lista de puntos a tomar en consideración al solicitar un crédito, en este Blog te platicaremos los últimos 4 puntos de esa lista:

Gasta a medida de tus posibilidades

Tienes que ser congruente entre los ingresos que obtienes y aquello que puedes gastar para no llegar a ser moroso. Avanza poco a poco en comprar lo que necesitas y deseas, y sobre todo, ten los pies sobre la tierra. No a todos les alcanza su salario para comprar un auto de lujo o una casa de tres pisos con jardín. Adquiere lo que puedas pagar sin afectar tus gastos fijos y tu ahorro.

No alargues innecesariamente la deuda

Para que tus finanzas sean sanas, el crédito que solicites para bienes como electrodomésticos, ropa, boletos para conciertos o la lista de útiles de tus hijos no debe ser una cantidad que tengas que pagar en un plazo mayor de entre 6 y 9 meses. No obstante, para un crédito hipotecario, lo mejor será cubrirlo entre 15 y 30 años, y uno automotriz entre 2 a 5 años.

Además, si no eres totalero, cuando adquieras una deuda a plazos piensa si tienes ingresos extra programados, como aguinaldo, utilidades o fondo de ahorro, con los que podrías adelantar pagos y reducir más rápido la tasa de interés del préstamo o la deuda en sí. Lo mismo ocurre con ingresos extraordinarios.

No jinetees las deudas

Está bien si tomas un crédito con tasa de interés baja y mayores facilidades para cubrir totalmente otro préstamo que solicitaste anteriormente y que te estaba generando un gran problema a tus finanzas, pero si solicitaste ese nuevo crédito sólo para comprar lo que con el anterior no te alcanzó o pagar nada más una parte de lo que debes, lo único que lograrás tener una gran bola de nieve de deudas que no podrás cubrir.

No sacrifiques tu salud por una deuda

Un crédito que vaya a afectar tu salud física y emocional no vale la pena, pues aunque en un principio parezca fácil y atractivo el obtener un préstamo para cubrir necesidades, un largo plazo, altas tasas de interés y que no te alcance tu salario para pagar gastos fijos por tener que abonarle al crédito pueden ocasionarte estrés, dolores de cabeza y articulaciones, mareos y problemas médicos más serios.